En la piel de la mirada por Bismar Galán
En la piel de la mirada Bismar Galán hace un experimento con
los versos de José Martí. Con esta colección obtuvo el
Premio único de poesía "Pedro Mir" en la FUNGLODE
2008, República Dominicana, donde vive desde el año 2002. El
libro tiene alrededor de 40 décimas. Muchas de las cuales fueron escritas
en los días que estaba por emigrar de Cuba.
EN LA PIEL DE LA MIRADA
Mi verso al valiente agrada
Mi verso, breve y sincero,
lanza un disparo certero
con la piel de su mirada.
Mi verso sin mascarada
se escurre por la pendiente,
como el escualo valiente
que contra la mar alcanza
la flacidez de la lanza
sin confundir la corriente.
Luego, si tratas de asir
su ruta a la dependencia
no reniega la existencia
de sus bríos. Al sentir
las cuerdas contra el batir
de sus polvos no es la nada:
traslúcido en la cascada,
preciso, sin desafuero,
Es del vigor del acero
Con que se funde la espada.
INOCENCIA DEL PEZ
Mi verso es como un puñal
Que por el puño echa flor
Lo esgrimo con el calor
de la escena. Soy fatal
si me falta. No es igual
al sable que me provoca
rabia, furia; desemboca
latidos. Libre de espanto
se yergue contra el quebranto,
tan regio como la roca.
Mi verso en su desnudez
se crece. Sobre su herida
busca la luz prometida
sin la inocencia del pez
en la pecera. El revés
le augura fuerza inmortal,
ruge como el manantial
en cascada, en su dolor,
Mi verso es un surtidor
Que da un agua coral.
SANGRARÉ MI SOLEDAD
Yo quiero salir del mundo
Por la puerta natural:
en este espacio fatal
que me absorbe, me confundo.
Libre, feliz, iracundo,
preciso la eternidad
soñada. Sin la oquedad
propia de la letanía,
perdemos la huella. Un día
sangraré mi soledad.
He soñado la partida.
¿Sin mis dolores?, jamás.
Seré la historia voraz
donde florece la herida
de la tierra. Sin medida
por otra luz voy a dar
mi carne. No hay que llorar,
libertad, si tú me pierdes
En un carro de hojas verdes
A morir me han de llevar.
©1998 Hilda Luisa Díaz-Perera
