Juicios sobre José Martí
Introducción por William Fountain
Uno se pregunta ¿Cómo era Martí, sobre todo en lo físico? ¿Cómo hablaba, qué causaba tanta admiración? ¿Cómo era su trato? ¿Cuáles sus hábitos y gustos? ¿Qué pensaban los que lo conocían? Y hay que recurrir entonces a los que tuvieron el privilegio de frecuentarlo. La imagen del testigo tiene sus ventajas y sus desventajas. La mirada del otro advierte gestos, percibe rasgos, siente la personalidad martiana desde su punto de vista y desde su simpatía. Pero la riqueza de esas desviaciones es la que completa nuestra visión de Martí.
Sólo por esos amigos o hasta por esos conocidos circunstanciales, podemos saber de sus gustos gastronómicos, su don de conversador, su fino trato, el impacto de su voz, la calidad de su mirada o la movilidad de sus manos. Parece que el rasgo martiano más recordado, y de más estremecida evocación, es su manera de hablar, tanto en sus discursos, como en su trato diario o en la conversación familiar.
El lector, al desgranar estos testimonios, se sumergirá en una intensa evocación de José Martí. Son textos tomados de diferentes publicaciones periódicas, y en su mayor parte, de la maciza compilación que hizo la Revista Cubana, entre 1951 y 1952.
José
Martí por Enrique Collazo
José
Martí por Máximo Gómez
José
Martí por Juan Gualberto Gómez
José
Marti por Miguel Tedín
©1998 Hilda Luisa Díaz-Perera
