Historia-Conflicto entre
José Marti y Máximo Gómez
Incidente entre José Martí y Máximo
Gómez
Contribución de William Fountain, (cont.)
Un pueblo no se funda, General, como se manda un campamento:-y cuando en
los trabajos preparatorios de una revolución más delicada y
compleja que otra alguna, no se muestra el deseo sincero de conocer y conciliar
todas las labores, voluntades y elementos que han de hacer posible la lucha
armada, mera forma del espíritu de independencia, sino la intención,
bruscamente expresada a cada paso, o mal disimulada, de hacer servir todos
los recursos de fe y de guerra que levante este espíritu a los propósitos
cautelosos y personales de los jefes justamente afamados que se presentan
a capitanear la guerra, ¿qué garantías puede haber de
que las libertades públicas, único objeto digno de lanzar un
país a la lucha, sean mejor respetadas mañana? ¿Qué
somos, General?: ¿los servidores heroicos y modestos de una idea que
nos calienta el corazón, los amigos leales de un pueblo en desventura,
o los caudillos valientes y afortunados que con el látigo en la mano
y la espuela en el tacón se disponen a llevar la guerra a un pueblo,
para enseñorearse después de él? ¿La fama que
ganaron Uds. en una empresa, la fama de valor, lealtad y prudencia, van a
perderla en otra?-Si la guerra es posible, y los nobles y legítimos
prestigios que vienen de ella, es porque antes existe, trabajado con mucho
dolor, el espíritu que la reclama y hace necesaria:-y a ese espíritu
hay que atender, y a ese espíritu hay que mostrar, en todo acto público
y privado, el más profundo respeto;- porque tal como es admirable el
que da su vida por servir a una gran idea, es abominable el que se vale de
una gran idea para servir a sus esperanzas personales de gloria o de poder,
aunque por ella exponga la vida.—El dar la vida constituye un derecho
cuando se la da desinteresadamente.
Impresión de Máximo
Gómez a la carta de José Martí Carta
de José Martí a Manuel Mercado
Carta
Rimada de José Martí a Enrique Estrázulas
Carta de
José Martí a los cubanos de Nueva York
Carta de José Martí
al director de EL AVISADOR CUBANO
Carta a Francisco
Domíguez y José Alfonso Lucena
©1998 Hilda Luisa Díaz-Perera
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