Símbolos de cubanía
La guayabera por María Argelia Vizcaíno
1ro. de julio: Día de la Guayabera. Escogido por ser el natalicio del poeta cubano Juan Nápoles Fajardo, "El Cucalambé", quien le dedicara parte de sus décimas a tan peculiar pieza.
El origen
Cuando escribí esta investigación por primera vez, a finales
del año 1996, aseguraba que la
guayabera, nuestra camisa tradicional se había originado en el Yayabo,
Sancti Spíritus, porque
todas las versiones conocidas así lo atestiguaban, pero después
el Dr. Armando J. Casadevall,
uno de los mejores investigadores de la historia de Cuba que he conocido (lamentablemente
casi
en el anonimato) me hizo meditar al respecto.
Yo había leído un estupendo artículo publicado en Contacto
Magazine, escrito por el espirituano
Rubén Díaz-Abreu, y titulado «Porque la Guayabera es puramente
cubana», y me solidaricé con
tan preclaro escritor, al confirmar que «no solamente en América
Latina, sino en otros lugares
también, han reclamado a esta vestidura como original de esos países.»
Repitiendo parte de lo escrito por Díaz-Abreu, que sabiamente recopiló
los datos de los
historiadores espirituanos Pérez Luna, Luis del Moral y Segundo Marín
García, (que es la versión
más popular), en el año 1709, procedentes de Granada, España,
llegaron a Sancti Spíritus, la
sexta villa fundada por Velázquez en Cuba, el alfarero José
«Joselillo» Pérez Rodríguez y su
esposa costurera Encarnación Núñez García, estableciéndose
a las márgenes del río Yayabo. En
aquella época sólo se recibían las telas que la metrópoli
española enviaba sin tener en cuenta las
condiciones climatológicas de esta isla caribeña. Por eso, estos
esposos andaluces mandaron a
buscar un paquete especial de lino español, del cual Encarnación
le hizo una camisa suelta a
Joselillo tipo gabán, de mangas largas, cuello duro, redondo, y para
que resultara más fresca a
acorde al clima, le dejó las faldas por encima del pantalón
y cuatro bolsillos a los lados para los
efectos personales, que dicen llenaban también de guayabas.
Era una prenda muy cómoda para el hombre de campo abrochada al frente
por botones de nácar,
los mismos botones para los cuatro bolsillos y reforzando los puños,
con los lados abiertos para
facilitar la colocación del machete a un lado y el cuchillo al otro,
por eso en muy poco tiempo los
campesinos de la comarca empezaron a usarla, y le nombraron supuestamente
Yayaberas, como
eran conocidos en aquel entonces los espirituanos, por residir al margen de
río Yayabo.
©1998 Hilda Luisa Díaz-Perera
Tel.: 239-455-8407

