La guayabera, (cont.)
El primero en cantarle en todo el mundo fue el poeta natural de Victoria
de Las Tunas, Juan
Cristóbal Nápoles Fajardo que usaba el seudónimo de El
Cucalambé al publicar su libro de
décimas en 1856 ó 57.
Por todo esto se estableció a partir del 1ro. de julio de 1953, que
ese día en lo adelante fuera
considerado el Día de la Guayabera; anteriormente en 1934-35 el presidente
de turno en Cuba,
Carlos Mendieta, quien en su corto mandato tuvo la suerte de ser derogada
la penosa Enmienda
Platt, declaró la Guayabera Traje Nacional. Dice Pardo Llada que el
presidente cubano que más la
usó fue Ramón Grau San Martín (1933-34 y 1944-48), «aunque
le añadía un corbatín negro (...)
Machado, aunque muy criollo y campesino, nunca usó guayabera.»
Agrega Juan Carlos Pérez en
su interesante artículo publicado por la prensa en Miami que al llegar
al poder Carlos Prío Socarrás
(1948-52) se opuso a su uso indiscriminado. La consideraba inapropiada para
ciertos menesteres
oficiales. Igualmente el oficial Batista, quien las vistió en campaña,
pero luego las cambió por
camisas playeras, y terminó en 1955 por prohibirlas en todas las dependencias
judiciales, por
considerarla una prenda ligera y frívola que no se compadece con la
solemnidad de la justicia.
En países como Filipinas, México, República Dominicana,
Panamá, Puerto Rico, la han convertido
en parte de su cultura popular, de ahí la confusión con su verdadero
origen. Se sabe con certeza
que a Filipinas y Puerto Rico llegó procedente de Cuba en los tiempos
finales de dominación
española, pero no se popularizó hasta después de la intervención
norteamericana, por considerar
la metrópoli que era una prenda insurrecta de los cubanos. El intercambio
constante que hubo
entre Cuba y Yucatán también transportó la guayabera
que los yucatecos asimilaron creándole
pequeñas variantes y perfeccionando su confección (llegando
a popularizar el eslogan de que
«Yucatán es la puerta al mundo Maya y Mérida es la capital
mundial de la guayabera»), de ahí
pasó a Veracruz, y los jarochos la tienen como su vestuario nacional;
y hasta los panameños le
hicieron unas breves modificaciones y le dicen «panameñas».
Pero las antiguas décimas criollas
cantadas por los primeros en usarla prueban a los que quedan confundidos,
parte de sus
orígenes cubanos, como aquellas que publicara el Cucalambé,
y estas otras posterior a nuestra
independencia de España (1898):
¡Oh Guayabera! camisa
de alegre botonadura,
cuatro bolsillos, frescura,
de caña brava y de brisa.
Fuiste guerrera mambisa
con más de un botón sangriento
cuando el heroico alzamiento,
y por eso la bandera
tiene algo de guayabera
que viste al galán del viento.
Invasora espirituana,
comenzaste tu invasión
y entre Júcaro y Morón
te llamaban La Trochana.
Te quiso Camagüeyana
el Camagüey noble y bravo,
hasta que al fin, desde el Cabo
de San Antonio a Maisí,
Cuba no viste sin ti,
Onda fresca del Yayabo.

General Calixto García
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